EL CONSUMO DE DROGAS EN MÉXICO:
Diagnóstico, Tendencias y Acciones

 

DIAGNÓSTICO Y TENDENCIAS DEL USO DE DROGAS EN MÉXICO

 

4. SISTEMAS DE INFORMACIÓN

 

Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones (SISVEA)

La Dirección General de Epidemiología (DGE) de la SSA es responsable del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones (SISVEA), que se desarrolla actualmente en 20 ciudades de la república. Este Sistema recopila y analiza información proveniente de registros institucionales para integrar así, en sus reportes anuales, diversos indicadores del abuso en el consumo de sustancias adictivas y de los problemas de salud y sociales relacionados.

Indicador de Centros de Tratamiento de Adicciones

En la información que recopila el SISVEA para este indicador, destaca la de los Centros de Integración Juvenil (CIJ), que incluye a los 37 ubicados en las ciudades SISVEA. Además, se cuenta con registros de otros centros de tratamiento en esas ciudades, como grupos de ayuda mutua, considerados organismos no gubernamentales (ONG) pues, a diferencia de CIJ, no reciben soporte económico del gobierno.

Entre 1994 y 1997, la demanda de atención en el total de estos centros aumentó en un 80%; sin embargo, al considerar exclusivamente a los CIJ y ONG de las ciudades SISVEA ubicadas en la frontera norte de nuestro país, el incremento en ese periodo alcanza el 150%, lo que hace evidente que en esa zona existe una importante problemática de abuso en el consumo de drogas.

En todos los centros de tratamiento incluidos en el SISVEA se observa que en la población atendida predomina el sexo masculino (89%). Con respecto a la edad, hay algunas diferencias entre los que llegan por primera vez: mientras en CIJ, el rango de edad que concentra a la mayoría de los casos es de 15 a 24 años, en las ONG también llegan en proporciones importantes personas de más de 35 años.

El porcentaje más alto de los casos atendidos es de poliusuarios de drogas, es decir, personas que han usado diversas sustancias en su historia de consumo, a veces simultáneamente. La droga que más consumen cuando llegan a tratamiento no es, necesariamente, con la que se iniciaron.

A través de la reconstrucción de la historia natural del consumo de drogas en los pacientes que demandan tratamiento, ha sido posible conocer la proporción de monousuarios y poliusuarios. Este proceso se inicia identificando la primera droga de preferencia, así como las que posteriormente van combinando con la de inicio, para conocer los patrones de consumo. Los resultados de este indicador han mostrado que existen patrones constantes por tipo de sustancia, encontrándose que, de todos los pacientes en tratamiento, aproximadamente el 70% usa más de una sustancia al mismo tiempo, mientras que sólo el 30% permanece como monousuarios, fluctuando estos porcentajes de acuerdo al tipo de droga con que inician. Entre los poliusuarios, un 40% reportó el uso de hasta cinco sustancias simultáneamente.

Tendencias de uso de drogas ilegales en CIJ 1991-1997

La mariguana, seguida de los inhalables, son las principales drogas de inicio entre los usuarios de servicios en CIJ; a partir de 1992 se observa que la cocaína comienza a adquirir una importancia creciente, mientras los inhalables presentan una franca tendencia opuesta, que también se inicia en ese año. A partir de 1996, la mariguana, como droga de inicio, registra una disminución.

Cabe mencionar que entre los casos de CIJ, un 42% comenzó a usar drogas a una edad que fluctuaba entre los 10 y 14 años, mientras que el 46% lo hizo en el rango de 15 a 19 años. Esto significa que, prácticamente, 9 de cada 10 pacientes iniciaron el consumo entre los 10 y 19 años de edad.

En la información registrada por CIJ se puede ver que, entre 1991 y 1997, han habido variaciones en cuanto a la droga de inicio y la droga actual, lo que demuestra la dinámica del consumo, con sustancias que van reduciendo su importancia ante la emergencia de otras que aparecen en el mercado o bien que comienzan a ser preferidas por los usuarios. Se considera droga actual a la que fue consumida en los últimos treinta días previos a la solicitud de tratamiento.

En relación con el lapso que media entre el inicio del uso de drogas y la búsqueda de atención terapéutica, 27% de los casos acudió a tratamiento cuando llevaban hasta un año de consumir, 31% entre dos y cinco años y 42% tenían más de 5 años de usar drogas.

Con respecto a las tendencias de la droga actual, en CIJ se puede observar que, en el periodo 1991-1997, los inhalables y la mariguana fueron perdiendo su importancia a expensas de un incremento en la cocaína, que pareció estabilizarse entre 1994 y 1995 para luego, nuevamente, experimentar un aumento.

Evolución de la cocaína

La cocaína se presenta cada vez más como droga de inicio entre los pacientes de CIJ. En 1991, sólo el 0.9% la habían reportado, mientras que en 1997 la cifra aumentó a 8.8%, es decir casi 10 veces en seis años. La demanda de tratamiento por esta sustancia también aumentó notablemente, pasando de 7.8% de los pacientes en 1991 a 30.9% en 1997. En los CIJ de cuatro de los estados de la frontera norte, así como en Sinaloa, occidente y centro del país es especialmente alta la solicitud de atención por el consumo de esta droga.

Otro dato importante es la distribución del consumo, a través del tiempo, por regiones del país. Esto es de especial interés en lo que se refiere a las sustancias reportadas, de manera creciente, como droga actual. En el caso de la cocaína, se menciona en 1997 como la principal droga actual por un 21.8% de todos los pacientes de los CIJ. Al analizar sus tendencias en las distintas zonas geográficas, se observan variaciones de importancia. Así, destaca la región Centro del país por el incremento entre 1991 y 1997, seguida por la región Norte, que muestra una tendencia a disminuir y, por último, la región Sur, en la que el consumo de cocaína como droga actual es muy bajo.

Respecto a la historia natural del consumo de cocaína, de los casos que inician el consumo con esta droga, 59.1% se mantiene como monousuario; el resto ha incorporado el uso de otras sustancias, principalmente la mariguana, seguida del alcohol y los inhalables.

Tendencias de la heroína

En los 74 organismos no gubernamentales que reportan al SISVEA, entre 1994 y 1996 la mariguana era la principal droga de inicio, seguida en menor proporción por los inhalables. Sin embargo, a partir de 1995, estos últimos comienzan a mostrar una franca tendencia a disminuir. Desde 1994, la población que asiste a estos centros en busca de atención, refiere cada vez más que la heroína fue su droga de inicio, situación que llega a poner a esta droga en primer lugar en 1997.

Esta tendencia también se refleja en el reporte de la droga actual: mientras en 1994 la cocaína, la mariguana y los inhalables eran las más mencionadas, la heroína va incrementando su importancia con el transcurso de los años hasta ocupar el primer lugar como droga de uso actual en 1997. En cambio, los inhalables y la cocaína tienden a ser menos reportados en estos centros de atención.

En las ciudades SISVEA de la frontera norte del país hay evidencias de un aumento considerable en el consumo de heroína; esto se confirma a través de la información proporcionada al Sistema por los ONG, que refieren que esta droga es la que ocupa, en 1997, el primer lugar tanto como droga de inicio cuanto como droga actual. Se registra un aumento acelerado entre 1994 y 1997, al pasar, como droga de inicio, de 3.6% a 46.5%, y como droga actual de 4.6% a 39.5% de los casos.

Al analizar la historia natural del consumo de heroína, se puede observar que de más de mil sujetos, atendidos de 1994 a 1997, que usaron esa sustancia como droga de inicio, más de la mitad (64%) no reporta el consumo de otras. Los demás incorporan a su patrón de consumo, como segunda elección, la cocaína en más de la mitad de los casos, seguida de la mariguana, alcohol y cristal. Casi la mitad de los que consumieron una segunda droga, eligen una tercera, entre las que destaca la mariguana, en casi una cuarta parte de estos poliusuarios, seguida por la cocaína en una proporción de más del 20%, los tranquilizantes y el alcohol.

En otros países, el uso de drogas como la heroína por vía inyectable es una fuente importante de transmisión del virus VIH/SIDA. En México esta situación es aún poco frecuente, pues de todos los casos notificados entre 1983 y 1998, sólo el 0.66% fue usuario de drogas inyectadas, mientras un 0.63% correspondían a casos que además tenían prácticas homosexuales. La mayoría de los casos son varones (92%) entre 25 y 34 años, y los estados en los que se presentan principalmente son Baja California, Jalisco, Estado de México y el Distrito Federal.

Otras drogas de abuso

El Rohypnol es un fármaco de uso terapéutico, cuyo compuesto activo es el flunitrazepam, depresor del sistema nervioso central, que ha sido regulado para su venta exclusiva con propósitos de uso médico por la SSA, debido a que se utilizaba fuera de prescripción con otros fines, especialmente entre los jóvenes. En 1997, 60% de las ciudades SISVEA, principalmente localizadas en la región noroccidental del país y en la ciudad de México y Mérida registraron demanda de tratamiento por abuso de esta sustancia. En ese año, el 13.3% de los pacientes de nuevo ingreso de CIJ reportaron su consumo.

El cristal es una metanfetamina, poderoso estimulante del sistema nervioso central, que se clasifica como droga de diseño ya que no tiene uso terapéutico y se elabora en laboratorios clandestinos. En el SISVEA, se registra un 5% de los casos de nuevo ingreso de CIJ que reportaron haber usado alguna vez esta droga. Los primeros casos en centros de tratamiento aparecen a partir de 1994, especialmente en la región noroccidental del país, sin embargo, en 1997 su uso se extendió a otras ciudades del centro y el sur.

Indicador de uso de drogas en casos atendidos en servicios de urgencias

En el periodo de 1994 a 1997, se han registrado en las ciudades SISVEA los casos que han sido atendidos en servicios de urgencias, con lo que se ha establecido el perfil de esa población que llega bajo los efectos de alguna droga y/o que consume de manera habitual. Con excepción del alcohol, que es la principal sustancia encontrada, entre los que llegaron bajo la influencia de alguna droga y sufrieron lesiones externas, en un 50% se trataba del consumo de inhalables y en un 33% del de cocaína.

Es importante señalar que la mayoría de los que dijeron usar mariguana acudieron a estos servicios por lesiones causadas en atropellamientos o heridas por arma blanca.

Indicador sobre uso de drogas entre jóvenes infractores

Los Consejos Tutelares de Menores son instituciones que atienden los casos de menores de 18 años que han cometido algún ilícito, que generalmente provienen de grupos de la población en condiciones de marginación, por lo cual son más vulnerables al consumo de drogas. En las ciudades SISVEA, los niños y jóvenes captados por estas agencias se caracterizaron por ser mayoritariamente varones (92%) y el 74% tiene entre 15 y 17 años. Por lo que se refiere a su escolaridad, una tercera parte cuenta con un grado máximo de estudios de primaria, mientras una cuarta parte con secundaria incompleta. Un tercio de estos jóvenes desarrollan actividades laborales de subempleo.

Los delitos en la vía pública son la principal causa de detención de los menores. Mientras en 1994 un 30% reportó uso habitual de drogas, en 1997 esta proporción alcanzó el 60%; de éste, la tercera parte está integrada por poliusuarios de drogas. Cerca de un 20% de los delitos fueron perpetrados cuando estaban bajo los efectos de alguna sustancia.

Entre las principales drogas consumidas por estos jóvenes, en el periodo de 1994 a 1997, destaca la mariguana con un uso diario, el 65% reportó el inicio del consumo entre los 10 y 14 años de edad. Los inhalables se mantienen en segundo lugar de preferencia, el 50% refirió un consumo diario, habiendo comenzado también en el mismo rango de edad. En esta población el consumo de cocaína se ha elevado: mientras en 1994 sólo el 0.1% mencionó su uso, en 1997 lo hizo el 10.2%. La frecuencia de utilización de esta sustancia es de una a tres veces al mes y la edad de inicio es igual a la de las drogas mencionadas.

Indicador de mortalidad por causas externas asociada al uso de drogas

Los Servicios Médicos Forenses (SEMEFO), instituciones que realizan necropsias en casos de muertes ocurridas por causas externas para determinar la posible asociación con diversos ilícitos, establecen la presencia de sustancias psicoactivas en las víctimas; en algunas de las ciudades SISVEA se cuenta con estos servicios.

Durante 1997, los SEMEFO reportaron 5 667 muertes; en un 26.4% de estos casos se encontró algún tipo de droga incluyendo el alcohol, que es la principal sustancia detectada. La mayoría tenía entre 20 y 30 años de edad. En los casos donde se encontró presencia de mariguana, la causa principal del deceso fue herida por arma de fuego y, por lo que se refiere al lugar del evento, el porcentaje más alto fue la vía pública.

Sistema de Reporte de Información en Drogas (SRID)

Este sistema, que se desarrolla bajo la responsabilidad del Instituto Mexicano de Psiquiatría (IMP) de la SSA, en el periodo de 1987 a 1997 ha obtenido información de un total de 9 228 usuarios de drogas captados por instituciones de salud y procuración de justicia del área metropolitana de la ciudad de México, con lo que se ha integrado un banco de datos que permite conocer las sustancias consumidas por grupos de alto riesgo. Se presentan a continuación los datos más relevantes, que incluyen resultados preliminares del primer semestre de 1998.

El 90% de los casos registrados por las instituciones participantes en el SRID son hombres; 58% tiene entre 15 y 24 años de edad y 34.5% son mayores. Un 62.7% pertenece al nivel socioeconómico bajo y 36% al alto.

Al igual que en la población general y en la de escolares, durante este periodo las drogas de mayor consumo fueron la mariguana y los inhalables, con promedios del 70% y 54% de casos que reportaron su uso, mismos que no han sufrido cambios significativos.

El consumo de mariguana tiene un perfil similar al de los inhalables, alto pero estable, con tendencias semejantes en el reporte de uso alguna vez, último año y último mes.

 

Si se excluye el alcohol y el tabaco, la cocaína ocupa el tercer lugar con un promedio de 21% de casos que reportaron su uso en los 10 años del Sistema. El consumo de esta droga se ha incrementado diez veces en relación con su registro inicial (3.9% en 1987 a 39.8% en 1997). A pesar de que, como se mencionó, para 1998 se incluye sólo información correspondiente al primer semestre, se puede observar un incremento notable de la cocaína para ese año.

A través de los años se han detectado nuevos tipos de sustancias, como el flunitrazepam (Rohypnol), fármaco utilizado ampliamente en medicina como anestésico y para el tratamiento de la ansiedad. Su empleo con otros fines se incrementó significativamente a partir de los años 90.

Destaca también la aparición, en 1993, del uso del Refractil Ofteno como sustancia de abuso, con un índice de reporte del 18% de los usuarios registrados en 1997; en 1992 aparece el crack, forma de cocaína reportada con mayor frecuencia por los menores de edad y en 1994 se detectó por primera vez el consumo de éxtasis, un tipo de metanfetamina.